valheim reseña español

Un encantador y comprometido juego de vikingos. Y también el indie más exitoso de la historia

Valheim es simple en todos sus aspectos, pero se molesta en construir sobre dicha simplicidad para llevar la experiencia a un nivel superior. Esto es lo que lo diferencia de su infinidad de pares menos exitosos.



Solo basta un giro de tuerca.

Quizá la única excepción a la fórmula sea el creador de personajes, bastante corto de opciones. Igualmente, la progresión de armaduras hará que todos los vikingos terminen viéndose parecidos, haciendo que la personalización pese todavía menos. Por otro lado, vale destacar que la historia no está arraigada a ningúna configuración particular, y le sienta bien a vikingos y vikingas de cualquier estilo.

Después de crear tu personaje entras a este décimo mundo de odín, basado en mitología nórdica, qué tiene su encanto particular. Si miras al cielo ves el árbol de la vida en todas partes del firmamento, extendiéndose infinitamente. Al mismo tiempo si fueras a llegar al final de este mundo disco, caerías al vacío tal como creían en esa época.

Todo este universo está creado con texturas de muy baja resolución, pero condimentadas con efectos de postproceso que lo hacen increíblemente agradable. Los rayos de sol filtrándose entre los árboles, las cosas alejadas o muy cercanas nublándose en la vista, los juegos de color y el sobre brillo hacen que esos gráficos atribuibles a no más que una PlayStation 2 sean convincentes y más que suficientes para sobrellevar la experiencia.


En algunos momentos puede no verse tan lindo, sobre todo en transiciones de clima. De todas formas, se recupera rápido.

El Dark Souls de los Indies

El combate está construido sobre la misma filosofía. Atacar es sólo hacer clic, y defender es tan simple como hacer clic derecho. Esas mismas acciones son luego ampliadas con elementos como parries o roles, para dejar abierto a un enemigo o esquivar, respectivamente.

Las peleas, entonces, se convierten en un baile más parecido a un Dark Souls, incluso si más cómico y permisivo. También los vikingos aprenden a hacer arcos, bombas y arpones que permiten otras formas de combate. Para terminar, también existe un sistema de sigilo, con bonuses por atacar enemigos de espaldas.

Otros elementos, como los valores de las distintas armaduras y tipos de daño distintos como slash, blunt o pierce, agregan una capa más a todo el sistema. Cada mejora de armadura y arma es significativa, y en algunos casos hasta necesaria.


El sistema de construcción es bastante liberal. Te deja usar una grilla fácil, o podés construir «a mano alzada» cualquier forma imaginable.

Vikingo en Todas las Vidas

Además del combate, Valheim goza de un loop de exploración y construcción muy bien logrado. Para aprender nuevas recetas, o cómo levantar nuevas estructuras, es necesario matar enemigos y obtener recursos. Esos recursos y drops nos traen recuerdos de nuestra anterior vida.

Levantar ramas y piedras del piso, por ejemplo, nos recuerda cómo hacer hachas o martillos. Recibir la piel de un enemigo llama a la mente cómo hacer una armadura o un abrigo. Cada pedazo de progreso nos deja, además, pelear contra enemigos nuevos o entrar en áreas más adelantadas.

Cada tanto, la única forma de avanzar va a ser matando a uno de los grandes jefes. Estos seres son nuestros objetivos originales y porque Odin nos trajo a esta tierra. Cada jefe que matemos tendrá consecuencias en la historia y también dentro del mismo mundo. Por ejemplo si matamos al primer jefe no sólo desbloquearemos su poder sino que, además, activa ciertos eventos como ataques a nuestros poblados o aldeas.

En otro momento, la única forma de avanzar en el juego y en los árboles de tecnología será creando un barco y zarpando hacia el mar abierto en busca de nuevas tierras. Navegar es toda una experiencia, y es necesario viajar con el viento a favor, o al menos saber cómo manejarlo. Además, como en todo mito, los mares están llenos de peligros.


En este bloque debería haber una imagen relacionada al combate, pero prefiero no spoilear.

¿Más Trabajo?

Quizá en algunos momentos el juego peque de ser muy grindero. Por ejemplo para tener todo un set de hierro, uno de los materiales desbloqueados en el segundo jefe, hacen falta 110 unidades. Obtener esas 110 unidades puede tomar entre 1 a 2 horas. Lo mismo pasa con casi todos los metales.

Otro freno es la necesidad de pociones, ya sea contra el frío o el veneno. Hacer esas pociones no solo requiere una variedad de items y drops, sino que tiempo real para que «fermenten». Algunos ingredientes incluso pueden tardar 5 horas (IRL) para respawnear.

Las construcciones con materiales avanzados también requieren cantidades astronómicas de recursos, y hasta metales. Los metales, además de ser lentos de conseguir, no se pueden transportar por portales. La logística de metales para el late game será el mayor consumidor de tiempo de juego.


Él te trajo a este mundo y cada tanto observa tu progreso… Y el grindeo.

¿Merece el Éxito?

Valheim es absolutamente encantador. Su variedad de atmósferas, encantos visuales y buen uso de la mitología le ganan muchos puntos. Si a eso le sumamos la formula de «simple+1», es fácil ver porqué es un producto tan ganador. Cuesta pensar que realmente fue hecho por solo cinco personas. Además, es un producto versátil, pudiéndose jugar cooperativo o como un mini Rust, en servidores con PVP permitido.

Si sumamos todos estos factores a su accesible precio (225 ARS), es realmente una compra fácil. Viendo la moda que es, y como supera a sus competidores, me voy a dar el lujo de decir que es imprescindible al menos probarlo.

Redaccion

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