RESEÑA DE STRAGER OF PARADISE: FINAL FANTASY ORIGIN

El spin-off más raro de Final Fantasy en mucho tiempo

El anuncio de que los creadores de Nioh estuvieran trabajando en un juego de acción ambientado en el primer Final Fantasy ciertamente generó mucho entusiasmo. Que Team Ninja se encargara de resurgir la entrega que inició la saga sólo se podía percibir como una colaboración de ensueño. El tema es que cuando llegó el primer trailer la recepción no fue la mejor, visualmente no estaba a la par de otros proyectos actuales de Final Fantasy y para colmo surgió el meme de Chaos. Por la salida el 18 de marzo de Stranger of Paradise, Square Enix dispuso una nueva demo bastante extensa para probar las primeras horas del título.

El hecho de estar tan cerca de la fecha de lanzamiento, la demo nos da una idea bastante clara de cómo va a ser el resultado final de Stranger of Paradise. Ya de por sí, al iniciar nos dice que este progreso puede ser trasladado a la versión final del juego. Así que no creo que haya muchos cambios, ni tampoco creo que hubiera tiempo de hacerlos.

Ese no es el Final Fantasy que yo recuerdo

Lo primero que podemos notar es que el diseño artístico de Stranger of Paradise no coincide con el del Final Fantasy original. Este último estaba ambientado en un mundo medieval muy clásico, ausentando cualquier tipo de modernidad. Los hombres y las mujeres se vestían con atuendos de telas largas y todo trascurría en palacios, pueblos y cuevas. La obra de Team Ninja va por otro camino. Los personajes se visten con jeans y musculosas, y escuchan Nu Metal por sus auriculares vía Bluetooth. Indudablemente la ambientación elegida no es la del videojuego lanzado en 1987, sino una reinterpretación modernizada de ella.

A pesar de estas diferencias, éste es el mismo mundo. Hay muchos factores que coinciden. El primero y más obvio es Chaos, quien fue el jefe final de Final Fantasy. Varios personajes también regresan, como el Rey de Cornelia y su hija, la Princesa Sarah. Teniendo en cuenta que al principio de la demo, los protagonistas del primer juego, los Light Warriors, todavía no aparecieron, podemos asumir que Stranger of Paradise se posiciona como una precuela.


STRANGER OF PARADISE: FINAL FANTASY ORIGIN - PRIMERAS IMPRESIONES

Los personajes jugables tienen en su poder cristales, aunque en este caso son negros. El rey asume que son los Light Warriors, y les da la orden de ir a acabar con Chaos. Quizás la idea es que ellos realmente son una especie de «Dark Warriors», y que inevitablemente fracasaran en su cometido. Chaos definitivamente no va a morir, todavía tienen que ocurrir los acontecimientos del primer Final Fantasy, así que muy probablemente estemos ante una misión suicida, algo que le da un toque bastante oscuro a la trama.

BFF

Stranger of Paradise es un juego muy gracioso, aunque claramente sin intención de serlo. Se toma demasiado en serio a sí mismo, y hace de muchas ocasiones una total bizarreada. Uno de los primeros momentos del juego nos muestra cómo se conocen tres de los protagonistas del juego. Literalmente en menos de veinte segundos pasan de ser completamente extraños a chocar puños y convertirse en los amigos más fieles.


STRANGER OF PARADISE: FINAL FANTASY ORIGIN - PRIMERAS IMPRESIONES

Cuando un personaje habla, siempre lo hace con el ceño fruncido, y más temprano que tarde empieza a filosofar con el tema de la luz y la oscuridad. Final Fantasy VII Remake, lo último que salió de la saga, demostró que para contar una historia trágica no hace falta que los personajes estén todo el tiempo enojados. Realmente son las personificaciones viviente de concepto «literally too angry to die», en especial Jack.

Además de ser tremendos edgelords, está el tema de la narrativa de la historia. Acá ocurre algo de lo que a veces suele pecar Square Enix, la falta de escenas. En los demos suelen pasar estas cosas para que todo sea más fluido y uno tenga un pantallazo general de lo que va a ser la obra, pero justo éste presenta las primeras horas del juego. Para los JRPG de los 80’s no había necesidad de componer escenas ni conversaciones largas, siento que llevaron esa misma filosofía a Stranger of Paradise y claramente no funciona. Ya a estas alturas estamos acostumbrados a un cierto nivel de presentación, y por más que quieran recrear ese sentimiento (si es que esa fue la intención), es imposible de lograrlo. Quizás si hubiese sido un juego por turnos con un estilo pixelart sería otra cosa.

Cactuar al rescate

Tetsuya Nomura estuvo a cargo de los diseños, como viene haciendo en la franquicia hace décadas. Sus personajes siempre han tenido peinados imposibles o vestimentas bien llamativas que los hacía únicos, pero creo que éste es su trabajo menos inspirado. Acá parecen NPCs de Final Fantasy XV, ni siquiera tienen su toque anime con el que se suele identificar. En una entrevista con Famitsu dejó a entrever que esta decisión se tomó con la intención de darle un tono serio a la historia, pero lo único que hizo fue quitarle toda alma a los modelados. Final Fantasy siempre fue colorido, llamativo y grandilocuente, incluso en los escenarios más desérticos y oscuros.


STRANGER OF PARADISE: FINAL FANTASY ORIGIN - PRIMERAS IMPRESIONES

Precisamente todo lo cuestionable del juego es lo que tiene que ver con los personajes, cómo se ven, cómo hablan y cómo actúan. No amalgaman con lo que es la saga. Asimismo, afortunadamente hay varios otros aspectos que sí. Todos los monstruos que combatimos se ven muy bien, con mucho carisma. Por supuesto que la gran mayoría vienen de otras entregas, principalmente de la primera. Bomb, Goblin y Coeurl son algunos de los regresan, pero el que se lleva todas las palmas es el infaltable Cactuar, todas sus animaciones (en especial la de correr) son muy graciosas de ver y un ejemplo de lo bien que está tratado el bestiario.

Los dos escenarios del demo se muestran bastante dispares. El primero es un palacio que se hace destacar, con unos calabozos bien sucios en la parte más baja del nivel que constrastan muybien con las habitaciones lujosas de pisos relucientes en las torres. El segundo nivel es el de la cuevas, ese es un poquito más genérico. Hay unos cristales coloridos que hacen de la zona algo más especial, pero no es algo que no hayamos visto en Nioh.

Hijo de Nioh, pero un Final Fantasy al fin y al cabo

Si hay algo que no se le puede discutir a Team Ninja es que sabe hacer juegos de acción. Las mecánicas de los dos Nioh dejan en vergüenza a FromSoftware, sea Dark Souls, Bloodborne o Elden Ring. En este caso el estudio japonés diseñó nuevamente un sistema de combate muy ajustado pero más simplificado. Nuevamente estamos frente a un soulslike, marcamos al enemigo y nuestros movimientos se efectúan en posición a quién enfrentamos. Hay un gran énfasis en el parry, no es algo tan esencial como en Sekiro: Shadows Die Twice, pero sí es una herramienta que al dominarla, abre un abanico muy interesante para las batallas, y que adorna un gran árbol de habilidades.

En este spin-off jugamos con tres personajes, pero sólo activamente con Jack. A los otros dos le damos indicaciones para que ejecuten un ataque especial, se curen o algún otra maniobra. No siempre vamos a estar jugando con el mismo trio, se pueden cambiar los integrantes, siempre entiendo que Jack es inamovible. Los iremos conociendo en los diferentes niveles, los cuales no se encuentran interconectados. No es un mundo abierto tampoco, son zonas bastante largas con principio y fin con sus respectivas áreas ocultas y secretos. Al completar una se desbloquea la siguiente.


EL COMBATE DE FF:O

Otra gran diferencia con otros juegos del género es que Stranger of Paradise no sigue la misma tendencia para subir de nivel. Este elemento se efectúa como un Final Fantasy de toda la vida, la experiencia viene de aquellos enemigos que derrotemos. Nada de utilizar un tipo tipo de moneda (a lo Amrita o Almas) para levelear.

Lo que sí está un poco molesto, son los tutoriales. A cada rato hay un mensaje nuevo que te explica algo. Se vuelve tedioso enseguida.

Dos opciones, una sola correcta

Al tener mucho en común con Nioh, no es raro que se hayan reciclado animaciones. Los personajes corren y hacen algunos ataques igual que en el título del Japón Feudal. No es para nada negativo, si funciona no hay por qué cambiarlo. El tema es que en ocasiones que se ve y corre peor. Visualmente cumple, pero dónde peor queda parada es en las consolas de previa generación. Tiene dos modos, uno que prioriza la resolución y otro el rendimiento. El primero no sólo que no va a 30 cuadros por segundos sino que se ve hasta un poco peor que el otro. El segundo es la única opción viable, que si bien no son 60 fps sólidos, es bastante aceptable la experiencia. Eso sí, a simple vista no va ni a 900p.

Un punto bueno es la música. No viene por la misma línea orquestal de la que Final Fantasy es tan reconocida, sino que es un poco más ruidosa. Al principio puede chocar pero cuando empezamos a identificar las clásicas melodías que aparecen y emergen con el resto del sonido se enriquece la experiencia.

Stranger of Paradise es fascinante. Es muy difícil de recomendar, pero todos sus apartados de alguna u otra manera son entretenidos. La acción vale por sí misma siendo el punto fuerte del juego, es muy disfrutable a la hora de batallar y aprender nuevas habilidades, pero un Final Fantasy siempre recae por sus personajes y su historia, y sinceramente por lo mostrado en esta demo parece fallar estrepitosamente. Se esfuerza tanto en mostrarse oscuro y serio que es inevitable no sentirse atraído. Sin dudas una experiencia extraña, que espero de todo corazón que estas pocas horas sean simplemente la punta del iceberg. Además, ¿en qué otro juego suena «My Way» de Frank Sinatra?

ImOctavius

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Redacción. Soldado de Kojima.
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