El mejor juego de autos… bueno, casi.

Es hora de dejar atrás los tutoriales, los flashbacks, los botones de reinicio y cualquier sentido de la cordura. Street Legal Racing: Redline es un juego viejo (2004) que todavía se puede conseguir en Steam por el más que aceptable precio de ARS 79 e incluso menos cuando está de oferta, por eso es parte de mi colección de juegos baratos y bizarros. Como juego antiguo que es, tiene un encuadre muy distinto a la mayoría de juegos de auto que salieron después. Tus acciones tienen consecuencias que te van a perseguir durante toda tu carrera.

La primer gran decisión es tu nombre. Seguro suena simple, pero Street Legal Racing: Redline no te avisa que tu nombre va a terminar siendo simplemente el sobrenombre del personaje principal. En mi caso, este señor ahora se llama «Vince ‘Wolf’ Polansky». Seguramente muchos terminaron arruinando la vida del pobre Polansky con algún mal sobrenombre sin siquiera enterarse.

Modificar, poner, sacar y reparar piezas se hace en el garage. También es el único lugar desde donde se pueden comprar partes. Cada club tiene su garage.

El siguiente punto de quiebre es el primer auto. Vince Polansky tiene una pequeña suma de dinero a su nombre como para ir al lote de usados local y hacerse con su primer máquina. Lo que nadie te avisa es que si no revisas los autos, estos pueden no venir completos. ¿Falta una rueda? fácil y barato de arreglar. ¿No abriste el capó y compraste un auto sin motor? Vas a tener que empezar de nuevo. Al menos esta vez le puedes poner un buen sobrenombre a Vince.

Si sobrevives a estas dos grandes pruebas de fuego, lo que adelante espera no es menos complicado. Para avanzar tu carrera y/o conseguir dinero hay que correr, ya sean picadas nocturnas organizadas o carreras espontaneas diurnas. El tema es que si no guardaste al menos $2000 después de comprar el auto, no vas a poder correr en carreras nocturnas, y puede que nadie quiera correr contra ti en el día por ser el recién llegado. En mi caso, me vi obligado a vender un par de paneles y puertas del auto para poder correr. La vida es dura en Valo City.

Equivocarse cambia todo, ser inteligente también.

Aunque todo esto suene mal, también uno es libre de ser observador y conseguir autos que destrozan todo solo con la plata inicial y un poco de tuneo. No es obligatorio comprar el auto el primer día, y se puede esperar en el garage vacío por meses hasta que el lote de usados reciba un auto interesante para trabajar. El juego nunca te revela nada de esto.

Queda claro que no da pistas ni regalos. Nada es gratis en SLRR, y para cuando ya tienes el auto y los benditos $2000, no hay más tutoriales ni ningún otro tipo de instrucción. Las mecánicas del juego están para ser descubiertas y experimentadas por el jugador, y no spoileadas por algún tutorial. Existe la chance de que sea simplemente así por falta de recursos o habilidad para hacer los tutoriales, pero son respuestas que nunca tendremos.

Los catálogos no son lindos, pero te avisan que partes son compatibles con tu vehículo y lo que ya tiene instalado. No te dicen de ninguna forma cual es la mejor.

Dentro del taller podemos reparar y tunear el auto, ya sea comprándole mejores piezas (No hay indicación de cual pieza es mejor), o modificando las que ya tiene instaladas. Desde cambiar las proporciones de la transmisión hasta el ángulo de los arboles de leva de las válvulas de admisión y escape, modificar que tan acelerado está el motor, el limitador de RPM, la presión de los neumáticos, la fuerza y rebote de los amortiguadores, y mucho más. Todos estos cambios tienen su impacto en el auto y su potencial. Es muy fácil perder días in-game cambiando valores y yendo a la pista de pruebas buscando recortar milisegundos en el cuarto de milla.

Los motores deben construirse desde cero o ser comprados en kits, kits que no siempre aseguran la mayor performance o las mejores piezas. Tampoco son todas las piezas compatibles entre si. Tener que desarmar un motor para sacar los pistones porque no son los correctos es normal hasta que uno aprende. Que muchas piezas no tengan descripción alguna tampoco ayuda.

Innovando desde el 2004.

Si bien la física no es nada fiel, la mayoría de los defectos que se encuentran en el manejo son atribuibles a un auto mal tuneado, o usar un auto preparado para picadas en un circuito, por ejemplo. Por otro lado, ya que mencionamos la física, Street Legal Racing: Redline cuenta con un avanzado modelo de deformación para que los choques se sientan realistas. Todos los autos son deformables, ya sean los tuyos, los de los rivales, o los pobres NPCs que circulan por la ciudad.

Ademas de deformarse, las piezas pueden desprenderse del auto si la fuerza del impacto es la suficiente. Si algo se desprende la única opción es comprar un reemplazo… Incluso si lo que se desprende es el motor entero. Además, comprar los repuestos no garantiza que queden bien, ya que el mismo chasis sufre deformaciones que deben ser reparadas.

Lindo auto, a muy buen precio… si tuviera el motor incluido. De todas formas, este Emer Nonus modificado correctamente puede ganar el juego desde cero.

Otra de las grandes innovaciones es todo el sistema de pintura: Los autos se pueden pintar a mano alzada o por piezas. Una vez puesta la pintura, se pueden agregar calcos que van desde simples stickers hasta tus propias imágenes importadas. Por otro lado, arreglar deformaciones deja marcas en la pintura, con áreas quedando rayadas o completamente despintadas.

Fuera de todo el aspecto de tuning, Street Legal Racing: Redline se centra en avanzar tu prestigio callejero ganando picadas, dinero e incluso autos. Avanzar de prestigio en la tabla hace que cambies de club, partiendo desde los Green Slips hacia los Blue Cheetahs y finalmente los Red Flames. Una vez que llegas al top 5 de los Red Flames, ganas acceso a la carrera de campeones. Esta carrera, referenciada como ROC (por Race of Champions) en el juego, es el opus magnum, o al menos debería serlo.

Entrar en la ROC requiere pagar una admisión de $100.000, además de tener un auto de primera clase. A la ROC se pueden llevar repuestos en el inventario, y es clave hacerlo ya que no se puede comprar nada una vez dentro, y la reparación gratuita que proveen no reemplaza partes perdidas ni recupera el caucho de las gomas. Dentro de la ROC hay que sobrevivir cuatro duelos de 3 carreras cada uno, al mejor de dos. Digo sobrevivir y no ganar porque créanme que esa es la parte más difícil. Aquel que pueda vencer la ROC tendrá no solo sus $100.000 de vuelta, sino que también ganará algún superauto, que es distinto en cada edición de la carrera.

Haber visto esto en 2004… ¡Qué momento! Ni FlatOut tenía un modelo de daño tan visual.

También se pueden ganar buenos premios en los eventos oficiales: Una serie de 59 eventos que pasan por distintas pistas del mundo real y ficticias, con múltiples disciplinas abarcando desde picadas hasta rally y derbies de demolición. Cada evento tiene sus requisitos y es imposible usar el mismo auto para todos.

Es un juego del 2004 que fue revivido por la comunidad y traído a Steam. Ciertamente no combina con sus contemporáneos (GT4, Underground 2, FlatOut, etc), ya que los valores de producción son increíblemente bajos. Por otro lado, trajo a la mesa cosas que incluso hoy la mayoría de los juegos no mezcla en una sola receta. Además, que la libertad de poder equivocarte catastróficamente o usar el cerebro para dominar desde el principio, es lo que le da carácter y gusto a único, además de ser moddeable. Quizás podría crashear un poco menos, pero considerando que tiene 16 años y todavía funciona, no queda mucho por pedir. El precio actual es apenas la frutilla del postre. Un postre más que recomendado.

Redaccion

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BERAZATEGAMES es un medio de prensa especializado en videojuegos. Estas son las redacciones que nos han dejado las maravillosas personas que aportaron su granito de arena en forma de colaboración. Para esas personas, mi eterno agradecimiento.
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