En un género super saturado, Warhorse dio clase con su primer lanzamiento: Kingdom Come: Deliverance.

A veces hay que saber soltar, dejar ir, y eso es algo que Kingdom Come: Deliverance (KC:D) hace de forma espectacular. Donde muchos RPGs tienen horas de tutoriales, historias introductorias, cutscenes y demás, KC:D solo da dos o tres quests iniciales. Esta poca entrada muestra como es la vida en ese contexto histórico, y como se usan algunas de las interfaces del juego. Más allá de eso Henry, tu personaje, ni sabe como se usa una espada, o leer.

En el pueblito natal, Skalitz, viven unas pocas personas bajo la mirada de Sir Radzig Kobyla. Este lord es cercano al padre de Henry y por eso la familia goza de algunos ínfimos privilegios medievales. Vivir más cerca del castillo y estar un escalón más arriba que la plebe diaria no es mucho, pero crea una diferenciación clara con el resto de los habitantes.

Por supuesto, no sería un RPG medieval si no pasara algo que saque al personaje de su feliz vida diaria como aprendiz de herrero. Este evento llega en la forma de un ataque sorpresivo por parte de los cumanos de Sigismundo, que saquean Skalitz. El líder de esta ala de cumanos se encarga de matar a los padres de Henry, quien corre por su vida dejando su pueblo natal atrás.

Tener un caballo es un lujo, aunque se pueden conseguir de varias formas.

La historia, y el juego, continúan centrados en los manejos políticos medievales de cara a una próxima guerra entre los Bohemios y su nuevo enemigo. Por otro lado, acá se acaba el guión y Kingdom Come: Deliverance se convierte en el open world medieval amado por tantos.

Desde ahora en más ya no habrá tutoriales, salvo por alguna interfaz que no haya sido abierta. No hay tampoco ninguna guía más que la lista de quest, y tampoco hay control ni escala de enemigos. Esto crea un early game castigador, donde debemos sobrevivir los terrores de la época medieval con un Henry que poco sabe de peleas y no tiene equipo adecuado. El combate termina no siendo la respuesta fácil que siempre es, y correr salva vidas.

Continuando con la historia, Henry va a tener la posibilidad de «conseguir» una armadura apenas más apropiada y un poco de educación en combate. Si bien esto no es la solución final (nada lo es), ahora las puertas del combate están un poco más abiertas. Aquellos plebeyos desesperados sin equipo que intenten robarle a Henry seguro van a pensar dos veces antes.

El sistema de inventarios es gráficamente simple, pero mecánicamente diverso, con multiples slots que conforman la vestimenta y armadura de Henry, junto a sus opciones de armas.

Incluso con buen equipo, y alta educación, el combate siempre cae en manos del jugador. Elegir las peleas y saber pelearlas es algo a lo que hay que acostumbrarse. Ninguna confrontación está ganada y siempre hay que estar atentos al sistema. Pelear en KC:D es una mezcla de ataque y defensa direccionales, donde el movimiento es constante y saber leer al enemigo es una necesidad. Rechazos, paradas, quites, y contra-ataques forman todos parte del sistema.

Cuando ese altísimo desafío se mezcla con la habilidad de un jugador para estar a la altura, es ahí cuando se produce el más profundo sentimiento de recompensa en la victoria. Los foros y Reddit están llenos de aquellos que fallaron en alcanzar la gloria y buscan mods para hacer el combate más fácil, o al menos un hombro para llorar.

Existen también otros sistemas como el de alquimia (para crear pociones) que requiere desde juntar las plantas hasta saber seguir las instrucciones de los libros de recetas para operar los distintos aparatos del laboratorio ¿Mezclaste los ingredientes incorrectos? ¿no cocinaste algo lo suficiente? ¿no sabes distinguir agua hirviendo de agua caliente? Seguramente tus pociones no sirvan de nada.

El sistema de niveles está dividido en múltiples habilidades, y todas tienen influencia en algún punto. Cada tantos niveles, cada habilidad permite desbloquear perks, como comandos avanzados para perros o caballos, distintos combos con armas, etc.

Obviamente, el juego no se trata solo de combate y pociones. La política medieval se hace presente con un sistema de reputación y decisiones que afectan notablemente todo el clima de la región en general, la percepción de Henry, y también como Henry es visto por otros. Saber blandir una espada no puede llevarte tan lejos como saber blandir la lengua.

Al fin y al cabo, todas las mecánicas de KC:D tienen casi el mismo nivel de compromiso que el combate, y así también es el mundo. Los personajes quizá no serán super profundos, pero se los puede ver desarrollarse junto con la historia principal, cada uno con sus vidas, preocupaciones, e historias propias. Ser bueno o no con cada uno de ellos impactará también en el guión a la larga cuando debamos buscarlos por cualquier motivo. Los problemas de la historia se pueden resolver de multiples formas, pero esas formas tienen sus consecuencias.

Lo más alienígena es el sistema de guardado, que requiere comprar o fabricar una bebida, «Saviour Schnapps», y tomarla para guardar el progreso. Las únicas otras formas de guardar son durmiendo en una cama a la noche, o cerrando completamente el juego. Este sistema hizo enojar todavía más a aquellos que acudían a las redes y foros a quejarse, ya que cada muerte podía significar horas de progreso perdido.

El sistema de combate es penta-direccional, con un punto céntrico para estocadas. Cubrirse también depende de la direccionalidad. Las armas y armaduras también influyen: Las espadas no sirven para objetivos con armadura pesada, es mejor un mazo.

En el ámbito técnico tiene algunas falencias, con texturas que a veces no cargan bien, LoDs que no responden, y alguna que otra pared invisible bastante obscena. En su release también tuvo problemas de performance, pero Warhorse tuvo la excelente idea de incluir la sección más gráficamente intensa del juego en las primeras dos horas, para que los usuarios en Steam puedan rápidamente juzgar su performance y devolver el juego sin problemas. Un gesto muy generoso en un mundo donde ciertas desarrolladoras buscan hacer lo opuesto. Además, la mayoría de los problemas fueron solucionados con actualizaciones.

Hoy por hoy, Kingdom Come:Deliverance se mantiene gráfica y mecánicamente actual. Pero todavía contrastando fuertemente con su competencia que busca «simplificar» todo más y más con cada nuevo producto. Se lo puede conseguir en varias tiendas con todos sus DLC por precios cercanos a ARS 400, y eso es sin ofertas. Es una compra muy recomendada para quienes buscan salir de los RPGs genéricos que plagan los tiempos modernos.

Redaccion

Redaccion

BERAZATEGAMES es un medio de prensa especializado en videojuegos. Estas son las redacciones que nos han dejado las maravillosas personas que aportaron su granito de arena en forma de colaboración. Para esas personas, mi eterno agradecimiento.
Quizás te podría interesar