PRIMERAS IMPRESIONES DE CALL OF DUTY: BLACK OPS COLD WAR

Call of Duty: Black Ops Cold War nos presenta un multijugador ambientado en los 80’s

Año nuevo, Call of Duty nuevo. Ni una pandemia que afecta a todos los tipos de economías pudo arruinar los planes de Activision de lanzar una nueva entrega anual. Durante octubre arrancó una beta que se abre sólo durante los fines de semana, y que nos permite ver qué trae Call of Duty: Black Ops Cold War con su multijugador.

Este nuevo Call of Duty funciona como secuela directa del primer Black Ops. Dejamos atrás la actualidad de Modern Warfare y viajamos a los años 80’s. Como todo multijugador de la saga, éste toma la ambientación de la campaña. Y como ya marca bien el título del juego, la Guerra Fría adapta tanto los mapas como la jugabilidad.

Se acabó el tiempo

En la beta hay dos grandes grupos con diferentes modos de juego. El primero es el más clásico, comprende Team Deathmatch, Kill Confirmed y Domination. Mapas cortos donde los enfrentamientos se dan sin interrupciones, de 6v6. El más tradicional es Moscow, típico mapa de Black Ops con tres caminos bien marcados. Miami, por su parte, es el que más recovecos tiene que hacen que no sea muy difícil perder al enemigo si uno se encuentra en peligro. Satellite y Cartel, tienen una inclinación más clásica que invitan a usar armas de larga distancia.

El mayor problema de este conjunto es que, a pesar de que los escenarios no sean grandes, muchas partidas terminan porque se acaba el tiempo y no porque un bando logre la cantidad de puntos necesarios. Pasa principalmente en Miami, que pueden pasar un minuto hasta encontrar un enemigo. Igualmente es un inconveniente fácilmente solucionable. Con agregarle un minuto al contador sería suficiente.

El otro gran grupo destaca sus por sus grandes mapas, similares a los vistos en Ground War en Modern Warfare el año pasado. La diferencia radica en que esta vez la capacidad de jugadores no es de 64, sino de 24. A pesar de ello, los vehículos vuelven a hacer presencia, y no sólo terrestres como tanques, sino que por primera vez los acuáticos como motos de agua y pequeños barcos también estarán disponibles. Además del regreso de Ground War, lo acompaña Combined Arms: Assault que utiliza los mismos escenarios pero con un noción claramente inspirado en Breakthrough de Battlefield. Es decir, un modo lineal en el que uno ataca e intenta conquistar todas las zonas, mientras que el otro defiende y espera que el tiempo se acabe antes de que el enemigo logre su cometido.

Los recién llegados

Curiosamente hay otro modo que está junto a los dos recién mencionados pero que se da entre dos equipos de seis jugadores. VIP Escort es un modo que se encuentra en el ya antiguo F2P coreano Combat Arms. La peculiaridad que tiene es que uno de los doce jugadores sólo puede utilizar una pistola; para ganar la ronda debe llegar a un punto determinado del mapa y lograr que un helicóptero lo extraiga. Por supuesto que si muere antes de alcanzar tal punto, su equipo pierde la ronda. Este mismo concepto reaparece en Black Ops Cold War, la única diferencia es que hay más de un punto de extracción.

Todavía no sabemos en qué capacidad este Call of Duty convivirá con Warzone. Sabemos que lo hará, pero no si será simplemente un nuevo mapa o qué. Lo que sí podemos afirmar es que esta beta presentó una variante a Plunder, el modo que acompaña al battle royale de Modern Warfare. En Fireteam: Dirty Bomb, se forman diez equipos de cuatro jugadores. En lugar de dinero, se debe juntar uranio, ya sea abriendo cajas o quitándoselo a enemigos eliminados, para así luego depositarlo en una bomba. Si logramos detonarla, una gran explosión deja contaminada una determinada zona y consecuentemente, más tarde, inhabilitada. El primer cuarteto que llegue a 500 puntos es el ganador.

https://www.youtube.com/watch?v=yt3pYbKBnmM&ab_channel=CallofDuty

AK-47, la vieja confiable

La jugabilidad para bien o para mal es la misma de siempre. Las mecánicas de abrir puertas lentamente y apoyar el arma no regresan. Por lo que la sensibilidad de Treyarch se sigue percibiendo igual de rápida que en cualquiera de sus obras previas. Quizás un poquito más veloz que de costumbre, porque el deslizamiento del personaje se extiende un poco más de lo normal y es fácil abusar de ello. En cuanto a las armas, sigue habiendo una personalización muy profunda, ya sea un rifle de asalto, una carabina o un revolver. Una particularidad es que las escopetas ya no puede ser utilizadas como arma primaria, sino que fueron relegadas junto a las pistolas y cuchillos (secundarias). Aún así, se siguen sintiendo igual de potentes.

Algo que la comunidad ha criticado mucho es el desbalance de las armas. En realidad el de una sola, la AK-47. El resto no son malas opciones por tener un bajo daño o un retroceso muy alto, sino que el rifle creado por la Unión Soviética es superior en todos los ámbitos. No tiene sentido elegir la XM4 o la QBZ 83, cuando la AK-47 domina en todas las partidas. Seguramente Treyarch esté al tanto de este desbalance y para el lanzamiento del videojuego, esté corregido este problema.

La personalización de armas sigue igual de profunda que en las últimas entregas.

Los especialistas de Black Ops 4 no vuelven, pero sí los operadores de Modern Warfare. Por supuesto que no serán Captain Price o Ghost, sino que serán personajes de la subsaga Black Ops, como el ya clásico Frank Woods, o Russel Adler, quien parece ser uno de los personajes principales de la campaña. Ninguno habilidades, sólo simples skins con líneas de voz personalizadas.

Noches de neón y Ray Tracing

Gráficamente el juego se ve muy bien, quizás no tanto como el último título de Infinity Ward, pero si claramente superior a Black Ops 4. Lo que sí podemos destacar es la paleta de colores. Modern Warfare no se destaca justamente por salir de la tonalidad gris y marrón muy característica de la séptima generación. En cambio, Black Ops Cold War acepta muy bien su ambientación ochentera y se inspira en películas de Brian de Palma o Michael Mann para sus locaciones. El mapa Miami reluce con sus luces de néon, mientras que Satellite refleja un desierto, y en el medio un paracaídas abierto que no quiere quedarse quieto.

Los especialistas de Black ops 4 no regresan, pero sí los operadores.

También debemos reconocer que no estamos ante la presencia de versiones de nueva generación. Se sabe que en PS5 y Xbox Series X el juego correrá a 120 cuadros por segundo, y que contará con Ray Tracing. Seguro estas mejoras se harán notar mejor en la campaña, que es donde generalmente Call of Duty hace alarde de sus gráficos, por lo que tocará esperar. De todos modos, 120 FPS en un shooter para consolas es algo realmente ilusionante y que lo estandarice una franquicia bajo Activision es una excelente noticia.

A nada de la guerra nuclear

Claramente no vimos el paquete completo de Cold War, simplemente una porción de su multijugador. Pero estas pruebas nos dan idea de por dónde quiere encaminarse Treyarch, y parece que con este juego quieren repetir el triunfo de Infinity Ward con Modern Warfare. La experiencia con esta beta sin dudas fue muy divertida aunque también conservadora. Tiene algunos desequilibrios que muy probablemente se conviertan en un simple anécdota para el lanzamiento.

La ambientación ochentera le calza perfecto, pero probamente dónde se le saque mayor partido sea en la campaña y el modo Zombi. La nueva aventura del Agente Woods llega el 13 de noviembre, y ahí se verá su forma final.

ImOctavius

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Redacción. Soldado de Kojima.
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