RESEÑA DE HUMANKIND, EL NUEVO JUEGO DE Amplitude Studios

Amplitude Studios busca renovar el 4X para desestabilizar el monopolio de Civilization

“Metiendo David su mano en la bolsa, tomó de allí una piedra, y la tiró con honda, e hirió al filisteo en la frente; y la piedra quedó clavada en la frente, y cayó sobre su rostro en tierra. Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano”. (Samuel 17, 49-50).” A esta altura, todos conocemos la historia de David y Goliat. El que no tenía chances contra la fuerza mayor que, sin embargo, logró bajarlo de una. Esa fue la primera impresión de lo que lograron con Humankind.

Por otro lado, me gustaría intentar evitar las comparaciones con Civilization VI, pero realmente es imposible. Sin embargo, Humankind es suficientemente sólido como para ser una alternativa más que viable. Lamentablemente, son juegos muy similares, por lo que no se salva de alguna mención. 


La portada de Humankind

Un marco teórico eXplicativo 

Antes de hablar de Humankind en sí, quiero ponerles en contexto cuál es el género 4X y por qué se piensa instantáneamente en Civilization al ver este título. Para quienes no conocen el género, en castellano sería algo así como «Expandir, Explotar, Explorar y Exterminar». Básicamente son juegos de estrategia a gran escala. A diferencia de juegos como Warcraft o Age of Empires, no solo controlamos a las unidades y edificios, sino a una nación entera. En vez de resolverse todo en tiempo real, los 4X avanzan por turnos.

Por más que hubieron algunos ejemplos previos, fue el primer Civilization (1991) quien terminó de definir el género. Cada entrega perfeccionó la fórmula, siendo su sexta secuela, la más reciente e indiscutiblemente, el rey de los 4X

Amplitude, los desarrolladores de Humankind, también tienen su propia historia con el género. Con su saga Endless lograron aplicar un ambiente más futurista y espacial. Es por eso mismo que su intento en un ámbito más “realista” viene cargado de experiencia.

Terrenos familiares

A diferencia del “primo Civ”, en vez de seleccionar a un líder conocido de la historia, creamos el nuestro como queramos. Inicialmente no pertenecemos a una nación, sino que somos unos nómadas de la era Neolítica. Los primeros turnos se basan en explorar el territorio cercano en busca de comida hasta poder formar nuestro primer asentamiento. Estos primeros pasos nos ayudarán a amigarnos con el entorno y decidir dónde quedarnos es importante. Por ejemplo, hacer nuestras ciudades cerca de un río tiene diferentes beneficios que hacerlas en una montaña o planicie. Cada bioma tiene sus propios recursos, por lo que desde el comienzo ya tenemos que planear a futuro.


El terreno y los gráficos en el nuevo juego de Amplitude Studios

El mapa de Humankind no solo está dividido en continentes, sino también en territorios. Podemos únicamente poner una ciudad en cada territorio, aunque más adelante se podrán anexionar entre sí y generar un gran conglomerado. Por suerte, el juego cuenta con extensos tutoriales y tips visuales para entender todas estas mecánicas a los recién iniciados en el género. A medida que exploramos nuevos horizontes, el mapa se va ampliando, mostrando así todos los territorios ya conocidos y sus recursos explotables. Alejar el mapa en su totalidad nos permite ver las separaciones territoriales, influencias políticas, religiosas y todo a gran escala.

A medida que los primeros turnos avanzan, el crecimiento de las primeras ciudades es crucial. Mientras construimos distritos enfocados en generar comida o producción, a su vez tenemos que ir desarrollando tecnologías que nos permitan progresar como sociedad. Estos distritos son necesarios para mantener estable a nuestra ciudad, ya que tenemos que generar un balance entre trabajo, alimento y ciencia que nos permita mantener todo funcionando a la perfección. La colocación es importante, ya que cada distrito ofrece bonificaciones dependiendo el terreno en el que se construya. Siempre hay que tener en cuenta algo importante; todo esto sucede en turnos

Tal vez construir un distrito tome 2 turnos, pero un guerrero tome uno solo. Esto depende íntegramente del nivel de producción de la ciudad. Planear el desarrollo general es importantísimo, ya que hay que focalizarse en un estilo de juego. Podemos crear un ejército masivo y avanzado para intentar dominar el mundo, pero posiblemente descuidemos todos los demás aspectos de crecimiento de nuestra nación. Lo mismo pasa si queremos expandirnos a toda velocidad. Hay que buscar un punto medio de crecimiento estable.


Las ciudades en el nuevo juego de Amplitude Studios

Nuestro primer objetivo claro, es conseguir suficiente Influencia (uno de los nuevos recursos que trae Humankind al género) para lograr expandirnos y mantener a nuestra gente bajo control. A medida que la partida se va desarrollando, la influencia va a ser clave para seguir gobernando con prosperidad y lograr esparcir nuestra cultura a los países vecinos. El intercambio cultural y religioso con las demás naciones es clave para asegurar la felicidad de nuestra gente.

Una nueva era

Ya tenemos nuestras primeras ciudades, unidades y un poco de desarrollo, pero… ¿quiénes somos? Uno de los atractivos más geniales que Civilization siempre tuvo, es jugar con personajes históricos importantes y representar su cultura. Humankind lo resolvió de otra manera y el resultado es estéticamente ilógico, pero mecánicamente genial.

A lo largo de la partida, van a ir surgiendo eventos y situaciones que nos van a dar estrellas para avanzar de Era. Progresar como civilización nos permite elegir una cultura para nuestro pueblo. Depende del enfoque que le quieran dar a la partida, cada cultura trae beneficios. Por ejemplo, los egipcios basan su cultura en la construcción mientras que los babilonios en la ciencia. Esta decisión no solo nos brinda un cambio estético a la nación, sino que nos brinda unidades únicas. 

Es un poco raro cuando pasamos de ser Egipcios a Romanos y después Aztecas, sin embargo funciona muy bien. Los cambios culturales le dan un elemento novedoso e inesperado a Humankind. Ya no es tan fácil anticipar a otros jugadores dependiendo su personaje. En cualquier momento pueden dejar de ser una nación militarista para pasar a ser una comercial y nuestra relación cambia completamente. Esto es un gran acierto, ya que algo común en el género, es esa sensación hacia finales de la partida en lo que lo único que hacemos es debate político y ya. En este caso, siempre tenemos que estar al tanto de las culturas extranjeras y sus cambios.


Las civilizaciones de Humankind

La diplomacia es un aspecto fundamental en este tipo de juegos. Conocer a los demás líderes mundiales y entablar diálogo con ellos es necesario. Estos reaccionan a nuestras ideologías y acciones, ofreciendo ser una mano amiga, un puñal en la espalda, o simplemente quedarse a un costado mientras los demás se llenan la cara de dedos.

Nuestra relación con los vecinos puede ser pacífica y neutral o completamente agresiva. Podemos declarar guerra sin motivo si queremos, sin embargo el lazo entre pueblos tiene mucho peso. Antagonizar con otro líder solo llevará a que su pueblo nos tenga resentimiento y consigan más apoyo bélico por parte de ellos. Por eso, para conquistar con eficacia, tenemos que tener a su gente de nuestro lado. Ofrecer tratados de comercio, apertura de fronteras, alianzas con algunos líderes, va a generar problemas con otros. No podemos mantener a todos contentos. La fricción política va creciendo con el pasar de los turnos.

Ganar una partida no solo es cuestión de matar a todos, que el mundo entero siga nuestra religión, o llegar al espacio. Humankind utiliza fama. Nuestras acciones en la partida sirven para ir sumando más, y al llegar a determinado turno (hay hasta opciones bien rápidas de 75 turnos), quien tenga más fama, gana la partida. Es un cambio bastante rotundo a como suele ser el género, pero esto también permite que cada partida pueda ir modificando en la marcha y que no tengamos que enfocarnos únicamente en un solo tipo de desarrollo.

La guerra nunca cambia…

Lamentablemente, no todo es comercio, buena onda y construcción. Nunca. Las relaciones políticas son delicadas y todo puede explotar muy rápido. Ahora, volviendo a Humankind…

El combate es muy muy sencillo. Llevando nuestras unidades junto a las enemigas, podemos decidir entre resolver automáticamente el conflicto o controlarlo manualmente. Esta última opción ofrece mayor estrategia y tal vez puede resolver la pelea de manera favorable en una situación adversa, aunque después de 3 turnos finaliza. A la larga terminé usando el automático simplemente porque sí estás mejor preparado, vas a ganar casi seguro. La IA enemiga no es la más brillante del mundo, aunque hubieron varios momentos en los que me arrinconaron bastante


Las peleas en Humankind

Por mas que tengo experiencia en el género, tampoco soy muy bueno como para bancarme una partida en la dificultad mas alta, así que tal vez algún experto sepa decir cuan tan hostil se pone. Al ser todo por turnos, las guerras pueden tomar muchos turnos, lo que en el juego se traduce a años y años de conflicto. Preparar un ejército en las fronteras enemigas para luego invadir y tomar la ciudad es muy satisfactorio. También es completamente aterrador estar tranquilo administrando tu ciudad y encontrarte con fuerzas enemigas en la puerta de casa. Siempre hay que estar preparados.

Más avanzado el juego, entra en factor el cambio climático. Aunque no lo sentí como algo que genera muchas complicaciones más allá de disminuir la producción unos turnos. Igual a esa altura, los números son tan altos que el impacto casi no afecta. Lo mismo con la contaminación. Por más que el juego no fue muy claro específicamente con lo que hace, no sentí que afecte a las ciudades de ninguna manera.

Vine, vi… ¿vencí?

Humankind no es un mal juego. Para nada. Es una alternativa más que viable y divertida en un género muy monopolizado. Sin embargo hay muchos bugs y glitches que impiden que la experiencia sea del todo apacible. Hay muchísimo espacio para mejorar y Humankind tiene todo el potencial para ser una experiencia más que recomendable en el género.


Comparativa de Civilization vs Humankind

Cada vez que estoy jugando y analizo Humankind, lo único en lo que puedo pensar es “está bueno, pero Civilization lo hace mejor”. Esto no le quita ningún mérito a Humankind. Civilization lleva años dominando el género, pero por primera vez, se le acercaron lo suficiente como para hacerse notar. Es evidente que utilizaron un molde muy similar para hacer su juego, pero la determinación de Amplitude en generar una experiencia familiar y a la vez diferente es muy clara.

El hondazo de este David no volteó a Goliat, sin embargo le dio un buen golpe. Le mostró que está dispuesto a dar pelea. Humankind tiene muchos méritos, pese ser la sombra de un clásico. Y cabe destacar algo muy importante que le juega a favor: está incluido en Xbox Game Pass.

Tom Radero

Tom Radero

Game Designer. Creador de REVIEWS DE 1 MINUTO. Fanático de los juegos aburridos
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