Pantalla de título de Scott Pilgrim

Scott Pilgrim es un ícono de la cultura contemporánea y esta vuelta al videojuego hace que me lo cuestione aún más

Este popular beat ‘em up se convirtió rápidamente en un juego de culto. Aparte de ser de los primeros en impulsar juegos actuales con un estilo «retro», su desaparición de las tiendas digitales lo hizo perderse casi por completo. No existía una versión física y su exclusividad en consolas alentó mucho el proceso de emulación en pc. Así que esta nueva oportunidad para jugar Scott Pilgrim con todo su contenido, pretende ser una vuelta triunfal a una suerte de clásico de la séptima generación. Vuelta con la que lamentablemente no estoy tan conforme.

Bienvenido…otra vez

Lo primero que notaremos al iniciar Scott es que ya incluye todo el contenido descargable de su versión anterior en consolas. Por lo que no tenemos que preocuparnos porque Ubisoft quiera vendernos a los personajes de Knives y Wallace. Además de los modos de juego alternos como Battle Royale y Dodge Ball. Esta variedad desde el inicio es bastante agradable, pero todos sabemos que lo principal es el modo aventura así que nos dirigimos a el cuanto antes. Contamos con seis personajes iniciales y además de los obvios Scott, Ramona y los ya mencionados, tenemos a Stills y Kim. Siendo esta última la elegida para mi sesión de juego.

Sin embargo, no se trata de simples recolores, a excepción de Wallace que es una copia y pega exacta de Stills. Cada personaje inicia en el nivel uno y a medida que juguemos con ellos, irán ganando experiencia hasta alcanzar el nivel dieciséis, desbloqueando nuevos movimientos en el proceso. El problema es que estos movimientos cumplen las mismas funciones para cada personaje, variando únicamente en su animación. Por lo que el único factor que realmente diferencia los estilos de juego son las estadísticas iniciales y las asistencias. Estas últimas son habilidades especiales que cumplen determinadas funciones. Por ejemplo, Scott puede dañar una gran área de enemigos con un ataque bastante pobre. Kim por otro lado, puede recuperar algo de su vida a costa de perder puntos de coraje, necesarios para realizar estas asistencias.


Mundo cuatro de Scott Pilgrim Vs. The World
Las asistencias invitan a Knives que realiza una animación particular para cada miembro, reflejando su relación e impacto en la vida de los personajes.


Scott por favor, tenés un arma al lado

Scott Pilgrim se compone de una serie de comandos que lo hacen una experiencia increíblemente amena. Y más si tomamos en cuenta que un poco su gracia es emular beat ‘em ups de antaño donde esto no es tan común. Claro que es casi que obligatorio tener un mando a la mano porque con teclado es mucho menos disfrutable. Podemos saltar, cubrirnos, realizar ataques ligeros o pesados, la ya nombrada asistencia y un ataque giratorio que sirve para hacer control de campo si nos rodean. Con esta base, se desenvuelven los movimientos extras que desbloqueamos al subir de nivel. Siendo en su mayoría, extensiones como apretar un botón mientras nos movemos, agilizando la acción.

El control es altamente responsivo y aunque en ocasiones es más seguro utilizar el pad direccional que el joystick, ambos métodos son viables para afrontar los combates. Excepto cuando se trata de la detección de movimiento y la engañosa perspectiva. Incontables veces he estado literalmente sobre un objeto para tomarlo y usarlo de arma. Pero un milímetro de diferencia es suficiente para que Scott lo ignore por completo. Lo mismo ocurre en multijugador donde debemos revivir a nuestros compañeros, por lo que si no estamos en el punto exacto, van a morir. De misma manera, la perspectiva de side scroller se contrapone a la profundidad de los escenarios. Lo que provoca que muchas veces recibamos golpes que visualmente se veían improbables, los erremos o de nuevo, no tomemos un objeto.


Fase especial, llamada también "autopista subespacial"
Esto puede apreciarse claramente en las fases de bonus donde debemos golpear cerdos que llevan dinero, es molesto tomando en cuenta que el recurso monetario no es tan abundante.


Arcade no es sinónimo de injusto

Una de mis principales quejas con este juego es su manejo de la dificultad. Puedo comprender que parte de la experiencia sea rememorar viejas entregas de fichines, por lo que dejo pasar que no se nos de ningún período de ni siquiera un segundo de invencibilidad cada vez que quedamos abatidos. Pero no apoyo, por ejemplo, que no se nos de este tipo de período cada vez que salimos de una tienda. Al salir, los enemigos se amontonan en la entrada y por un breve lapso de tiempo no podemos movernos, así que quedamos a merced de una inevitable paliza. Del mismo modo, Scott Pilgrim tiene una especie de fascinación por poner trampas injustas e inesperadas que por suerte no son una insta muerte.

Entiendo que se quiera replicar esa esencia de hacerte perder para así gastar más plata, como un arcade de toda la vida, pero este juego lleva esta idea al extremo. Incluso dejando a los jefes finales como una de las partes menos complicadas de todo el título. Se trata de situaciones para las que no hay ningún tipo de preparación ni intuición. Para saber que están ahí primero has de caer en ellas. Algunas no son afrontables a menos que busques una guía que explique el movimiento exacto. A eso sumamos otras molestias como que no podemos realizar la asistencia si tenemos un objeto en mano. Esto quiere decir que, en casos como el de Kim, debemos dejarnos vulnerables a propósito cuando ya lo somos. Ya que si usamos su movimiento de recuperar vida es porque de por sí ya estábamos cortos.


Mundo uno de Scott Pilgrim Vs. The World
En la última sección del mundo uno somos atacados por una banda de vehículos que atraviesan casi todo el escenario, para no topárselo en su primer partida caminen detrás de la línea.


No todo es negativo

Pese a todo lo que ya expresé y cosas que me vi obligado a omitir, la verdad es que disfruté Scott Pilgrim. Sus mecánicas, los combates y los jefes son más que disfrutables y altamente retadores. El diseño sonoro y el visual le dan vida a las páginas del cómic, haciendo que este sea uno de los medios que mejor reflejan la esencia de Scott Pilgrim. Si, las canciones se vuelven algo repetitivas tomando en cuenta que moriremos algunas veces por escenario hasta que lo dominemos por completo. Pero las veces que más re intenté se dieron con el nivel final y puedo asegurar que en total no superaban los diez.

Es un título que recomiendo solo a los verdaderos fanáticos de los beat ‘em ups o la obra de Scott Pilgrim en general, porque lo representa de manera muy fiel a la vez que resulta increíblemente desafiante incluso en la dificultad media. Considero que es innecesariamente tedioso para cualquier jugador o jugadora casual y terminará provocando más disgustos que alegrías tomando en cuenta factores como que tampoco hay puntos de control dentro de los niveles.

Beronicle

Beronicle

Todo comenzó con un Brick Game y ahora acá me tienen. Admirando la portada de Smash Court Tennis Pro Tournament 2 y con un gusto obsesivo por la Game Boy Advance.
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