«El miedo a la sangre […]»

Hace 21 años salía a la venta Silent Hill, dando inicio al largo recorrido de una extensa franquicia que, luego de cuatro entregas más que sobresalientes, terminaría hundiéndose bajo el peso de su propio legado. Poco se puede decir que no se haya dicho: su auge, en un tiempo donde el Survival Horror de corte clásico vivía uno de sus mejores momentos, está más que claro; los comienzos de sus tiempos oscuros, caracterizados por propuestas que no terminaban de convencer, fueron explicados por gente más capacitada; y, finalmente, su caída en el olvido es hasta dolorosa de recordar.

El comienzo de la decadencia no existe a partir de la cuarta entrega sino con Silent Hill 3. No voy a negar que es una opinión polémica: en efecto, lo es. Pero, aunque una cosa no quita la otra, primero me explicaré. Cuando en 1999 Konami nos trajo el primer Silent Hill, de la mano del Team Silent, había creado un producto único; con una personalidad increíble y repleto de un potencial que no sería desaprovechado hasta mucho después. Aquel pueblo maldito, cubierto por una espesa niebla, destinado a ser el purgatorio en la tierra, se había ganado su lugar en la historia de los videojuegos con una trama impropia en el género: la búsqueda de un padre para encontrar a su hija pequeña. Con la llegada de Silent Hill 2, un par de años después, los desarrolladores ampliarían la experiencia original de una manera que pocas secuelas tienen el honor de haberlo hecho tan bien (en cualquier medio) a lo largo de la historia. Es en este punto donde el Team Silent da todo de sí para crear un videojuego desgarrador, cargado de sentimiento y con finales que harían llorar hasta al más insensible de los seres humanos.

«[…] tiende a crear miedo por la carne«

Pero entonces, un año después, el 23 de mayo del 2003, llega SH 3. Un juego que… no es para nada malo (es muy bueno, de hecho), pero comete un gravísimo error: no aporta nada. Todo lo que hace ya lo habían hecho mejor sus predecesores. Su historia es genial, expande y complementa lo poco que sabíamos del culto en el primer juego, pero no sé (teniendo en cuenta el final canónico del primer juego) qué tan necesaria era esta secuela. Aquí se nos dio lo mismo que en el anterior, sin apenas arriesgarse un poco. Algo que sí se le puede reprochar, y con justa razón, es la poca cantidad de finales; apenas tres, de los cuales sólo dos son serios. ¿Fue por falta de ideas o simplemente no quisieron hacerlo? Quizás no lo sabremos nunca.


El pueblo de Silent Hill (en su primera entrega) si juntamos los mapas de dos de sus tres secciones.

En un juicio precipitado, se podría decir que los riesgos que se tomaron posteriormente fueron lo que arruinaron la franquicia. Mas no es así, porque, como bien se puede apreciar en Silent Hill 4 (un juego vapuleado en su momento por la crítica), son justamente esos riesgos los que lo hacen una gran entrega. Es cierto, se distancia en cierta manera del pueblo. Nunca se lo visita, pero la sombra de este está en cada recoveco, haciéndose notar cada vez que tiene la oportunidad. Las conexiones con entregas previas son sutiles, casi mínimas… ¿Pero eso lo hace un mal juego? Para nada, pues consigue lo que se propone: sobrecoger, a través de la música y sus personajes, generando un ambiente desolador, con unas mecánicas distintas a las del 3. La magia y la innovación positiva poco nos duraría.

«En mis sueños más inquietos […]»

La versión oficial dice que el Team Silent se disolvió porque cada uno de los miembros principales deseaba trabajar en otros proyecto ajenos a la franquicia. Aunque no faltaron quienes dieron otra versión de los hechos, lo cierto es que jamás podremos saber exactamente cuál fue el motivo de la separación. ¿Fue la mala recepción de aquella cuarta entrega? ¿Diferencias creativas entre sus miembros? ¿O se debió al nuevo rumbo que Konami quería darle a la franquicia? Sea como sea, en abril del 2005 Team Silent se disolvió; de todos los miembros originales, al menos hasta 2009, el único que continuaría contribuyendo para futuras entregas fue Akira Yamaoka. El resultado de la separación fue: Silent Hill Origins y Silent Hill Shattered Memories. Ambos videojuegos fueron desarrollados por Climax Group, en los cuales: Origins funcionaba como una precuela del primero juego, y Shattered Memories como una reinterpretación del original SH1.

Origins, aunque es un buen juego, falla en lo más importante que intentaba hacer: explicarnos, al detalle, qué fue lo que ocurrió en el pueblo maldito antes de la llegada de Harry Mason. No fracasa (en un principio) por una mala ejecución, sino debido a que tampoco era necesario hacerlo. Todos los cabos sueltos (o casi todos, por no mentir descaradamente) ya habían sido resueltos en la primera entrega, no hacía falta volverlo una precuela. Sí funciona en otros aspectos, como por ejemplo la historia personal de su protagonista, lo cual deja en evidencia lo innecesario que era hacer una precuela. Como dijo Kevin VanOrd, a través de Gamespot, en su crítica al juego en 2007: «El problema con la mayoría del juego es que ya se ha hecho. Es como si el desarrollador tuviera una larga lista de todo lo que hace que un juego de Silent Hill sea un juego de Silent Hill, pero olvidó incluir algo nuevo. Ni siquiera soluciona problemas de larga data.»

«[…]veo esa ciudad… Silent Hill«

Por su parte, Shattered Memories, como reinterpretación del primer juego, es un producto más que excelente y que trajo consigo un par de mecánicas nuevas. El problema llegó cuando aquellas mecánicas empezaban repetirse sin cesar hasta terminar, al menos para la mayoría de los jugadores (me incluyo), en una asqueante monotonía. Se debe, claro está, a la imposibilidad de defenderse ante la ausencia de armas; lo cuál sólo deja como única opción el escape de todo enfrentamiento. Si no fuera por eso, esta entrega se llevaría la corona de laureles, pues su argumento y los posibles finales son merecedores de todos los elogios.


Colección de toda la saga Silent Hill.

En 2008, entre medio de lo dos últimos juegos citados (2007 y 2009, respectivamente), Konami lanzó al mercado otro juego de la franquicia desarrollado por un equipo estadounidense: SH Homecoming. Creado por Double Helix Games, esta entrega comete uno de los más grandes pecados de la saga (en parte justificado por su historia) al darle un mayor énfasis al combate; algo que no estaría mal sino fuera porque está terriblemente implementado, dando como resultado uno de los peores controles en toda la saga. En cuanto al resto del conjunto, es aquí donde presenciamos la peor parte: Double Helix banaliza la trama a niveles preocupantes con un «terror» más occidental. Alejándose de cualquier tipo de profundidad, pues usar de una manera más que cuestionable elementos de sus predecesores; véase, por ejemplo, la descarada inspiración que toma de la adaptación cinematográfica del 2006 y la esporádica e injustificable aparición de Pyramid Head.

El fin de Silent Hill

Tras dos juegos regulares y un tercero mediocre, Konami se encargaría de sepultar a la franquicia. Sin contar el nefasto e insultante Book Of Memories, Downpour fue la última entrega antes de la desgracia. Es incluso peor que Homecoming, ya que comete todos los errores del anterior a un nivel insospechable de mediocridad. La falta de alma, su nula inspiración y el desgano con el cual está hecho, hacen a Downpour el peor juego de toda la franquicia. El estudio responsable de su creación (Vatra Games) piensa que por poner criaturas desagradables tiene la mitad del juego hecho; cuando no es así, pues es un proceso mucho más complejo. Véase, por ejemplo, el significado que tiene cada criatura en SH2 con respecto a su protagonista. ¿En Downpour qué hay? Monstruos genéricos que bien podrían haber salido en cualquier otro videojuego y nadie habría notado la diferencia. Otro golpe bajo para la saga, uno de los peores desde su creación.

Playable Teaser

Luego de dos años se nos sorprendería con la aparición de P.T., un Playable Teaser exclusivo de PlayStation 4. Este fue un adelanto de lo que habría sido una nueva entrega de Silent Hill, desarrollada en conjunto por Hideo Kojima y Guillermo del Toro. Con una jugabilidad en primera persona, alejada totalmente de lo visto en sus predecesores, esta presenta un protagonista sin nombre encerrado en una casa embrujada. Luego de resolver una serie de puzzles y ser perseguido por una extraña entidad, el jugador logra escapar. Al hacerlo, una cinemática muestra al protagonista como Norman Reedus y, sobre él, las palabras «Silent Hills». Aunque esto provocó una gran expectativa, todo quedó en la nada; Hideo Kojima abandonó Konami y, tras su partida, Silent Hills fue cancelado el 29 de abril del 2015. Pese a la gran repercusión que tuvo el hecho, incluida una petición para que Kojima y Del Toro volviesen al proyecto, todo fue en vano; Konami no cedió y el juego fue archivado, quizás para siempre.


Final de la demo P.T.

Una vaga mirada al futuro

Desde entonces han pasado cinco largos años y, aunque el mes pasado ganó fuerza un rumor sobre un «posible» regreso, yo me mantengo escéptico. Creo que a Silent Hill le hace falta un descanso todavía más largo… pero aquí entra una cuestión que me interesa aún más. ¿Es necesaria otra entrega de esta saga? ¿No sería mejor crear una nueva franquicia, alejada del pueblo maldito, pero con un espíritu compartido, con el mismo empeño por entregar una historia de calidad, una difícil de olvidar? No podremos saber nunca si Silent Hills iba a ser el salvador que se nos prometió y, lanzar hipótesis sobre cómo habría sido, es un ejercicio un tanto inútil.

Siempre me pareció muy curiosa la impresionante respuesta positiva de P.T., a veces a niveles un tanto obsesivos en algunos jugadores, cuando a mí nunca me pareció que fuera para tanto. Sí, se ve excelente y se oye aún mejor. Aterra, eso es lo importante, pero lo haciendo uso de los recursos más básicos del horror moderno. En otras palabras: creo que P.T. es como uno de aquellos malos juegos hechos con Unity pero con alto presupuesto. De todas formas, soy injusto. Porque ya Kojima y Del Toro habían dicho que lo mostrado ahí era sólo una prueba, no necesariamente habría formado parte del juego final. La única verdad es que aquel adelanto, para bien o para mal (todo depende de a quién se le pregunte), marcó un antes y un después en el género; sólo hay que ver la abrumadora cantidad de imitadores que surgieron desde su cancelación, pues hasta Resident Evil, quien otrora fuera su principal competidor, se vio influenciado por él.

Pero si hay algo más cierto aún, algo que nadie podría negar, es que Silent Hill será recordada por siempre como una de las sagas más queridas por los jugadores de todo el mundo. Un producto que supo crear su propia identidad, distanciarse de sus coetáneos y encontrar su merecido lugar en una época repleta de grandes títulos.

Redaccion

Redaccion

BERAZATEGAMES es un medio de prensa especializado en videojuegos. Estas son las redacciones que nos han dejado las maravillosas personas que aportaron su granito de arena en forma de colaboración. Para esas personas, mi eterno agradecimiento.
Quizás te podría interesar
reseña de biomutant
RESEÑAS
ImOctavius

RESEÑA DE BIOMUTANT

Pequeños mutantes con grandes ambiciones Seguramente Experiment 101 no esperaba un junio tan movidito como el que tuvo. El lanzamiento de un videojuego nunca supone

Leer más »