La errónea creencia de que sólo Japón puede hacer videojuegos ambientados en su país

Cuando se anunció por primera vez Ghost of Tsushima hace un par de años, muchos levantaron la ceja al ver que Sucker Punch, una desarrolladora estadounidense, sea la responsable de dicho proyecto. Y es que no es común que en Occidente se narren historias del feudalismo japonés. Generalmente estas historias están recreadas por estudios del mismo país. A pesar de ello, poco se ha hablado de la viceversa, la cantidad de videojuegos ambientados en América y Europa hechos por equipos orientales.

Fantasía medieval desde 1986

Si bien no fue el primer JRPG en retratar la literatura céltica, Dragon Quest (1986) sí fue el primer gran éxito japonés. Reyes, príncipes, dragones y un héroe destinado a alcanzar la gloria son típicos argumentos de la literatura europea, principalmente inglesa y francesa.


Los paisajes montañosos y los grandes castillos siempre han formado parte de cada entrega de Dragon Quest.

Final Fantasy, un año más tarde, seguiría la misma estela, pero esta vez el éxito saldría del país nipón, y llegaría fuertemente a Occidente. La saga ha sido una de las más aclamadas en esta mitad del mundo, al punto que las últimas dos entregas, Final Fantasy XV y Final Fantasy VII Remake se realizaron con la sincronía de labios tanto en japonés como en inglés.

La fantasía oscura, de origen estadounidense en el Siglo XIX, también ha sido plasmada por intérpretes japoneses. Y el más relevante entre todos ellos es, sin dudas, FromSoftware. Demon’s Souls y Dark Souls acontecen en reinos antiguos con caballeros y dragones. Pero los que formulan la tétrica ambientación son los hechiceros, los no muertos, las criaturas inimaginables y un ciclo infinito.

Bloodborne, también de FromSoftware, juega con estos mismos elementos pero cubiertos con un manto lovecraftiano. Criaturas aún más inimaginables, dioses olvidados y el conocimiento como don y maldición en una época victoriana completan esta obra lúgubre, que tan marcado deja a cualquiera que se atreve a jugarla.


Bloodborne presenta una arquitectura muy típica de la época victoriana.

Konami entra al juego

«Drácula» del irlandés Bram Stoker, es un clásico atemporal. No hace falta describirlo, y por eso no es para nada raro su presencia en infinidad de videojuegos. La saga más emblemática que ha hecho uso de él y su castillo ha sido Castlevania. Arrancó en 1986 y trató casi siempre de la familia Belmont, un linaje antiguo que se dedicaba exclusivamente a erradicar la presencia del conde de Transilvania cada cien años.

El siglo XX también tuvo su impronta asiática, en especial los conflictos bélicos. La Guerra Fría, a pesar de no haber comprendido ningún enfrentamiento armado entre Estados Unidos y Rusia, sí ha tenido varias obras que abarcasen estos años. Comprendieron música, novelas, películas y obviamente videojuegos. Y Hideo Kojima con su Metal Gear no iban a dejar pasar esta oportunidad. En Metal Gear Solid 3: Snake Eater abarcaron este periodo e inspiraron su historia en los primeros largometrajes de James Bond. Naked Snake, un agente de la CIA, se infiltra en territorio ruso para rescatar un científico desertor encargado de desarrollar un tanque de capacidad nuclear. Todo muy hollywoodesco.

Además de Castlevania y Metal Gear, Konami tendría una tercer saga con estas similitudes. Silent Hill se inspira en la enigmática serie de David Lynch, «Twin Peaks». Ambas ocurren en un pueblo rural norteamericano, donde personajes muy peculiares y acontecimientos inexplicables se mezclan con misterios sin resolver.

Los zombis de Capcom

Obviamente Capcom no se iba a conformar con sólo Mega Man y Street Fighter, así que a fines de los 90s, decidió crear una nueva IP que sea del agrado del mercado occidental. Resident Evil, inspirada en la creciente moda de los zombis

Todo el mundo sabe de la popularidad de los zombis, y Capcom no iba a ser la excepción. Obviamente Resident Evil es lo primero que se nos viene a la mente, y en el personaje Leon S. Kennedy se reúnen todas las características posibles. Es un oficial de policía, luego trabaja para el Gobierno de Estados Unidos, y en un momento tiene que salvar a la hija del Presidente. Hollywood, nuevamente.


Leon S. Kennedy, policía novato en Resident Evil 2.

Aún así, hay otra franquicia de la distribuidora que cumple con lo mismo. Dead Rising esta inspiradísima en la filmografía de George A. Romero, más precisamente en Dawn of the Dead. En el caso del videojuego, el atrincheramiento en el centro comercial ocurre en Colorado, y sigue una tendencia zombie muy parecida. Tal así que MKR Group, propietarios de los derechos del film, denunció a Capcom por plagiar la idea.

Como se puede ver, Japón está constantemente aprovechándose de la cultura e historia no originaria de su continente. Y además, no sólo se reducen estrictamente a videojuegos, sino que de ellos mismos, exploran diferentes ramas multimedia. Dragon Quest y Final Fantasy han tenido varias producciones animadas. Resident Evil tuvo seis películas live-action (aunque bastante mediocres) y se aproxima un reboot. Castlevania tiene actualmente una serie en Netflix de gran acogida. Más que levantar una ceja porque Sucker Punch se base en una historia oriental con Ghost of Tsushima, habría que preguntarse por qué no se hace más seguido.

ImOctavius

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Redacción. Soldado de Kojima.
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