CALL OF DUTY: WARZONE

La nueva gallina de huevos de oro de Activision

Esta semana Call of Duty: Warzone tuvo su actualización más grande con la llegada de un nuevo mapa y treinta armas nuevas. Lógicamente el juego estaba vinculado al último Modern Warfare, pero debido a su rotundo éxito, ahora adapta sus mecánicas al reciente Black Ops: Cold War.

Generalmente con los Call of Duty, el contenido post-lanzamiento de una entrega se corta una vez que un nuevo título sale a la venta. Es un ciclo que jamás se ha modificado y la férrea comunidad lo aceptaba sin problemas. La llegada de Warzone a la franquicia supuso un cambio de paradigma. El modelo free to play recibió millones de jugadores dispuestos a probar el juego sin necesidad de pasar por caja.

La victoria del Gulag

El Modern Warfare del año pasado es el Call of Duty más exitoso de la historia, y mucho se debe a Warzone. El battle royale de Infinity Ward y Ravensoft logró hacerse un hueco en el colectivo gamer en poco tiempo. El Gulag trascendió la industria y ahora es una referencia utilizada en todo tipo de ámbitos. Es por eso que cortar su racha, y por ende su contenido, hubiese sido una decisión poco viable.


El Gulag rápidamente se hizo un lugar en la cultura .

Con todos los retrasos que ha habido en 2020, cualquier lanzamiento pospuesto no sería sorpresa para nadie. A Activision le podemos reprochar de todo, pero si hay algo de lo que siempre han sido regulares, es en poner a la venta anualmente una nueva entrega de su saga por excelencia. Por más que Modern Warfare y Warzone hayan sido triunfos totales, la empresa estadounidense no iba a perderse por nada del mundo tener listo su copia del nuevo Call of Duty en las estanterías junto a PS5 y Xbox Series S y X. Pero de esto surge una problemática, poner el foco en Black Ops: Cold War tendría como consecuencia natural dejar de lado el battle royale.

Activison fue inteligente, no dejó de lado Warzone y lo incluyó en el más reciente Black Ops. En agosto de este año, hubo un evento en el mapa de Verdansk que revelaba el nombre del próximo COD, y nos daba los primeros indicios de esta fusión. Como es sabido, Black Ops: Cold War está ambientado en los 80’s, por lo que las armas comprendidas son las utilizadas en aquella época. Ese evento, Know Your History, introducía al emblemático Frank Woods del primer Black Ops al battle royale junto al blueprint Bay of Pigs para el rifle SKS.


El blueprint Bay of Pigs fue la recompensa por haber completado el evento Know Your History.

La Guerra Fría en el 2020

Warzone sirvió como un epílogo de la campaña de Modern Warfare, donde nos narraba una de las misiones posteriores del equipo de Captain Price con sus nuevos integrantes. Así es como personajes como Ghost, que no fueron incluidos en el modo historia, tuvieron una excusa para poder hacer su aparición. Evidentemente el nombre Modern Warfare no hace hincapié en el pasado, tanto los vehículos como las armas, e incluso los skins, intentan adaptarse lo más posible a la actualidad. Black Ops: Cold War tira todo esto por la borda. ¿Qué hace un Frank Woods cincuentón corriendo en la era moderna con un fusil SCAR-H?

La inmersión se ve afectada con la amalgama de estas dos subsagas. A muchos no les importara este hecho, pero juegos como Battlefield V se vieron muy perjudicados por esto mismo. Lo cierto es que, para bien o para mal, Warzone dejó de ser la secuela de Modern Warfare y se convirtió en una celebración de todo Call of Duty. Sí, es innegable que es raro ver a personajes de diferentes eras, como Gaz y Adler, luchar codo a codo, pero también tiene su punto especial de ver un crossover de los personajes más icónicos de probablemente la franquicia shooter que más tendencia marcó en este milenio.

Las temporadas de Warzone realmente eran derivadas de las de Modern Warfare. Simplemente compartían un pase de batalla. La sexta terminó en noviembre y fue la última antes de la llegada de Black Ops. El nuevo título no seguiría con una séptima sino que reiniciaría de nuevo, pero Warzone volvería a compartir el pase. Es decir, cualquier partida que juguemos en el modo battle royale aportaría experiencia al mismo destino.



La nueva constante

Con la temporada 1, llegó un nuevo mapa battle royale. Rebirth Island. Es prácticamente un remake de Alcatraz de Black Ops 4, pero con un apartado visual más atractivo. Esta reinterpretación tiene elementos que lo diferencian de Verdansk, principalmente que los jugadores pueden volver a la partida luego de ser eliminados siempre y cuando un integrante del equipo siga en pie. Obviamente la temática deriva de la Guerra Fría en este caso, y como antes personajes de los 80’s viajaban al futuro, ahora operadores de Modern Warfare regresan al pasado y la disparidad vuelve a ocurrir.

Warzone se transformó en algo que Activision no va a querer desprenderse a corto o mediano plazo. No sería para nada raro que se convierta en una constante a lo largo de los diferentes juegos de la saga, y que cada año se vea influido por el Call of Duty de turno. Desde luego que Warzone llegó para quedarse, y la naturaleza de comprender todas las eras posibles, la que provoca que la inmersión desvaríe, al mismo tiempo sea la que le de años de relevancia.

ImOctavius

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Redacción. Soldado de Kojima.
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